Mostrando entradas con la etiqueta El principito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El principito. Mostrar todas las entradas

29 dic 2009

El principito


¡Ah, pequeño príncipe! Así, poco a poco, fui comprendiendo tu sosegada vida melancólica. Durante mucho tiempo, tu única distracción se había reducido a la suavidad de las puestas de sol.

Me enteré de este nuevo detalle el cuarto día por la mañana, cuando me dijiste:


- Me gustan las puestas de sol. Vamos a ver una puesta de sol.


- Pero tenemos que esperar...


-¿Esperar a qué?


- Esperar a que se ponga el sol.


Al principio pareciste muy sorprendido. Luego te reíste de ti mismo. Y me dijiste:


-¡Siempre me creo en mi tierra!


En efecto.Cuando es mediodía en Estados Unidos, el sol, como todo el mundo sabe, se pone en Francia. Bastaría poder ir a Francia en un minuto para asistir a la puesta de sol. Por desgracia, Francia queda muy lejos. Pero a ti, en tu pequeño planeta, te bastaba correr tu silla unos pasos. Y mirabas el crepúsculo siempre que te apetecía...




-¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!




Y un poco más tarde añadías:




- Sabes... cuando uno se encuentra tan triste, gustan las puestas de sol...


-¿Tan triste estabas el día de las cuarenta y tres veces?




Pero el principito no respondió.






Antoine de Saint-Exupéry, El principito.